Caracas, 09 Oct. AVN .- El economista Ramón José París considera que es saludable para la economía la implementación del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre) como un mecanismo para la integración financiera de los pueblos.
“Cualquier mecanismo que un país utilice para evitar transformar su moneda en otra para comprar bienes siempre es beneficioso porque en términos absolutos y relativos el producto se compra al precio que realmente se está transando”, explicó.
Estima que este sistema permitirá al gobierno venezolano comenzar a explorar mecanismos de intercambio comercial distintos a los tradicionales.
El Sucre es una unidad contable de compensación que reemplaza el uso de una moneda material internacional y su creación se decidió en 2008 en el seno de la Alianza Bolivariana para Nuestra América (ALBA) aunque los integrantes del mecanismo se circunscriben, hasta la fecha, a un grupo conformado por cinco países: Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
Hasta el momento se han realizado tres transacciones comerciales con el Sucre. Este viernes Venezuela compró a Bolivia cinco toneladas métricas de aceite crudo de soya por el cual pagó 4 millones 241 mil 680 sucres.
En la primera transacción, que se realizó en febrero pasado, Venezuela le vendió arroz a Cuba, y en la segunda, que se concretó en julio pasado el gobierno venezolano le compró a Ecuador arroz por un monto de 1,9 millones de sucres.
El economista y profesor de postgrado de la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC) refirió que para optimizar la eficiencia de este mecanismo debe existir un conjunto de controles por parte de los gobiernos de los países miembros para que esa moneda mantenga el precio acordado bilateralmente.
“Es un ensayo necesario entre gobiernos para llegar a otro tipo de encuentros entre las naciones”, señaló.
Aclaró que aunque se debe ser ambicioso en el alcance de estos proyectos de integración también es necesario ser cauto, por cuanto los recursos que por los momentos se podrían transar con el Sucre no serán superiores a los que históricamente comercian las naciones signatarias del acuerdo.
Recientemente el Banco Central de Venezuela emitió un comunicado en donde anuncia que las empresas privadas venezolanas podrán realizar importaciones y exportaciones a través del Sucre.
En sus primeros meses de funcionamiento este mecanismo estuvo limitado a transacciones comerciales entre empresas estatales de sus países miembros.
En este sentido, París recordó que la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) emitió una resolución en donde se reconoce al Sucre como otra moneda más que se puede utilizar para el comercio internacional.
“Cadivi puede liquidar transacciones en euros, en dólares y también en Sucres y los privados ahora pueden utilizarlo para vender o comprar con aquellos países que suscriban el Sucre como una moneda contable para el intercambio comercial”, aclaró.
A manera de ejemplo refirió que un empresario venezolano que requiera traer un producto desde Bolivia pero deba gastar más por importar dicho bien con el dólar, seguramente preferirá utilizar el Sucre si el diferencial de precios le beneficia.
Agregó que los privados podrían adoptar el Sucre como una opción más para el intercambio comercial, entre los países que han firmado este acuerdo, en función de la eficiencia del sistema.
“Si el mecanismo es eficiente se van a sentir animados los productores e importadores venezolanos a utilizarlo porque en términos financieros va ser más barato”, agregó.
“Cualquier mecanismo que un país utilice para evitar transformar su moneda en otra para comprar bienes siempre es beneficioso porque en términos absolutos y relativos el producto se compra al precio que realmente se está transando”, explicó.
Estima que este sistema permitirá al gobierno venezolano comenzar a explorar mecanismos de intercambio comercial distintos a los tradicionales.
El Sucre es una unidad contable de compensación que reemplaza el uso de una moneda material internacional y su creación se decidió en 2008 en el seno de la Alianza Bolivariana para Nuestra América (ALBA) aunque los integrantes del mecanismo se circunscriben, hasta la fecha, a un grupo conformado por cinco países: Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
Hasta el momento se han realizado tres transacciones comerciales con el Sucre. Este viernes Venezuela compró a Bolivia cinco toneladas métricas de aceite crudo de soya por el cual pagó 4 millones 241 mil 680 sucres.
En la primera transacción, que se realizó en febrero pasado, Venezuela le vendió arroz a Cuba, y en la segunda, que se concretó en julio pasado el gobierno venezolano le compró a Ecuador arroz por un monto de 1,9 millones de sucres.
El economista y profesor de postgrado de la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC) refirió que para optimizar la eficiencia de este mecanismo debe existir un conjunto de controles por parte de los gobiernos de los países miembros para que esa moneda mantenga el precio acordado bilateralmente.
“Es un ensayo necesario entre gobiernos para llegar a otro tipo de encuentros entre las naciones”, señaló.
Aclaró que aunque se debe ser ambicioso en el alcance de estos proyectos de integración también es necesario ser cauto, por cuanto los recursos que por los momentos se podrían transar con el Sucre no serán superiores a los que históricamente comercian las naciones signatarias del acuerdo.
Recientemente el Banco Central de Venezuela emitió un comunicado en donde anuncia que las empresas privadas venezolanas podrán realizar importaciones y exportaciones a través del Sucre.
En sus primeros meses de funcionamiento este mecanismo estuvo limitado a transacciones comerciales entre empresas estatales de sus países miembros.
En este sentido, París recordó que la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) emitió una resolución en donde se reconoce al Sucre como otra moneda más que se puede utilizar para el comercio internacional.
“Cadivi puede liquidar transacciones en euros, en dólares y también en Sucres y los privados ahora pueden utilizarlo para vender o comprar con aquellos países que suscriban el Sucre como una moneda contable para el intercambio comercial”, aclaró.
A manera de ejemplo refirió que un empresario venezolano que requiera traer un producto desde Bolivia pero deba gastar más por importar dicho bien con el dólar, seguramente preferirá utilizar el Sucre si el diferencial de precios le beneficia.
Agregó que los privados podrían adoptar el Sucre como una opción más para el intercambio comercial, entre los países que han firmado este acuerdo, en función de la eficiencia del sistema.
“Si el mecanismo es eficiente se van a sentir animados los productores e importadores venezolanos a utilizarlo porque en términos financieros va ser más barato”, agregó.
17:49 08/10/2010
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